29/3/09

shh, estoy leyendo!

Yo estaba sola en la piscina, de repente veo dos chicos lindos caminando alrededor.. pero tan resignada estaba viendo chicos lindos todo el tiempo pero con novias, que pensé: "serán pareja estos dos" (porque encima el mas lindo se paraba como un homosexual..), salí del agua y me fui lejos a tomar sol y leer un libro.. ellos se acercaron un poco y me miraban, así que pensé: "bueno capaz que no son entonces.."

Al rato se me acerca uno de ellos a hablarme (el marcador que dice "shh estoy leyendo" está pintado al oleo) "está bueno ese libro" me dice, y yo: "¿sí?", "¿de donde sos?" me pregunta, y así estuvo media hora hablándome de su vida y preguntándome cosas sin dejarme leer, hasta que me empezó a insistir con ir juntos a la piscina y dado que el sol estaba fuerte y ya no había forma de seguir con el libro.. acepté..

Estaba divina el agua, estuvimos un rato conversando hasta que empezó a tirarme frases estúpidas, con las que de seguro pensaba que estaba encarándome como el mejor.. como por ejemplo: "que raro que no tengas novio con lo linda que sos" (claro porque siendo linda ya está, tenes novio.. no precisas nada mas) y entre frase y frase de ese estilo se fue acercando hasta darme un beso.. me gustó su beso, y enseguida me abrazó y me acariciaba todo el tiempo, la cola, la cintura, me besaba el cuello.. apoyaba mi cuerpo contra el suyo, y yo lo sentía que estaba definitivamente excitado.. pero bueno estábamos en un lugar publico y la verdad que yo no le estaba haciendo nada, él se estaba excitando solo con mi cuerpo.. así que le dije que me tenía que ir, lo cual era cierto y me fui luego de darle mi numero..

Esa misma noche me llamó y salimos a cenar, la noche estaba hermosa, hacía calor, estaba estrellado, y luego de dar una vuelta por la rambla terminamos en un motel..

Se desnudó enseguida que entramos a la habitación, y me besaba como un desaforado.. me sacó toda la ropa menos la pollerita, me besaba el cuello y me acariciaba la cola mirándola por el espejo.. hasta que yo me saqué la pollera roja y la tanga negra y me tiró en la cama, sujetó mis manos con las suyas como si me atara y comenzó a besarme toda desde los senos bajando hasta donde yo quería ya sentir otra cosa.. y comenzó a masturbarme mientras pasaba la lengua por mi clítoris, yo gemía bastante..

Hasta que subió con sus besos a mi ombligo y siguió subiendo hasta pasar su lengua por mis pezones, yo comencé a masturbarlo a él, pero no mucho porque se ve que no aguantaba mucho mas ya que me la introdujo..

Yo me moría de calor, sentía un fuego por dentro, por todo mi cuerpo.. él me penetraba sujetando mis piernas abiertas y a mi me encantaba.. hasta que lo fui empujando suavemente hacia atrás y me puse yo encima, lo cabalgaba mirándome al espejo y verme me excitaba mas.. y me moví cada vez mas rápido y con fuerza gimiendole en el oído hasta que lo sentí temblar y supe que había llegado..

Al ratito lo volvimos a hacer en muchas otras poses, luego nos quedamos dormidos y después me desperté con sus dedos en mi, su miembro todo duro refregandose por mi cola y lo volvimos a hacer, así medio dormidos los dos.. para luego seguir durmiendo, hasta que me desperté, vi que era de día y me fui..

Me fui muerta de sueño, despertándome del todo en el camino.. pensando en que estuvo bueno.. pero no tanto..

17/3/09

que no pueda tener justo lo que quiero no significa que tenga que dormir sola..

Yo estaba trabajando y me llegó un mensaje de texto. Era él, invitándome a verlo esa noche... Yo no sabía qué contestar... Tenía ganas de verlo, pero no sé... Últimamente tengo la cabeza en otro lado... Así que no le contesté, y a la hora me llamó... Como no se me ocurrió ninguna excusa le dije que sí... Así que salí de trabajar, me bañé y le mandé un mensaje diciéndole que estaba yendo...


Cuando llegué a su casa, abrió la puerta y me besó. Un poco me sorprendió, nunca nos damos más que algún besito un poco seco al vernos... Pero lo más sorprendente fue que cerró la puerta y me abrazó, y me besaba abrazándome como si estuviéramos bailando. Me encantó, pero él no es de hacer eso... Me dijo como cinco veces lo linda que estaba y lo bien que me quedaba ese pantalón, y me daba vueltas (otra vez como bailando) para ver mejor el pantalón... (o sea mi cola) como si no la conociera... Yo, sintiéndome en una situación extraña, me fui para su cuarto, llevándolo de la mano, que era lo que siempre hacíamos al vernos...

Nos acostamos por encima de las sábanas a besarnos abrazados, sin apuros, disfrutando uno del otro... Fue desvistiéndome lentamente, mirando cada parte de mi piel con adoración y diciéndome que estaba cada vez más linda, y lo hermoso que me quedaba el rojo de la ropa interior... Yo sonreía, pero la verdad es que nunca me había dicho tantas cosas así seguidas... Pero me estaba dando tanto placer, acariciándome los senos, besándome el cuello, haciéndome sentir su miembro entre las piernas por encima de la ropa, me estaba excitando tanto... que me olvidé de lo distinto que estaba y me dejé llevar, disfrutando...

Comencé a masturbarlo mientras él me besaba los senos, estaba tan excitada que me la introduje en la boca. Él me decía entre gemidos que le encantaba como lo hacía. Me acariciaba el pelo tiernamente... y la saqué para terminar de desvestirme y subirme encima de él. Me besó en la boca profundamente mientras me abrazaba de la cintura, yo con mis piernas abiertas alrededor de él jugaba a sentir su miembro tan cerca de donde quería tenerlo que terminó entrando solo de tanto jugar... y una breve sonrisa cómplice se ahogó enseguida con un gesto de inmenso placer al sentirla tan adentro... Él se mordió el labio y yo no pude más que gemir... y gemir... mientras lo cabalgaba con fuerza mirándolo a los ojos, él me sostenía la mirada, me decía “me encanta”. Yo gemía tan fuerte, y me encantaba pero no se lo decía...

Se puso encima de mí, conmigo de espaldas arrodillada en la cama, y comenzó a penetrarme suavemente. Me sujetaba de las caderas y yo comencé a moverme mas rápido, quería sentirlo más, y él enseguida me siguió el ritmo, hasta que gemí de una manera que delataba que había llegado y enseguida llegó él. Después se acostó a mi lado en la cama y me abrazó..

Enseguida trajo agua sin que yo se lo pidiera, y comenzamos a hablar de todo un poco, así desnudos. Todo nos causaba risa. Me di cuenta de que tenemos tantas cosas en común y nunca hablamos de esas cosas, pero era lo que estábamos haciendo en ese momento. Él se apoyaba en mí como si fuera una almohada. "Sos cómoda", bromeaba, y hablamos y hablamos hasta volver a hacerlo una y otra vez. En cierto momento de la madrugada le dije que me iba y me dijo "quedate a dormir conmigo". Yo en realidad tenía la mente en otro lado... pero me quedé, se sentía lindo estar en sus brazos..

12/3/09

placer y compañía..

Estábamos ahí sentados mirándonos de frente.. escuchando canciones románticas, era un romanticismo fuera de lugar ya que no había nada entre nosotros, pero ahí estábamos.. en silencio.. un hombre y una mujer, acompañados en soledad, una soledad del corazón pero acompañados físicamente..

Ahí estaban esas canciones que me hacían pensar en esas historias que me duelen, en esas otras inconclusas que no se si esperar a que sigan o darlas por terminadas así sin despedida.. y ahí estaba.. necesitando un abrazo o una sacudida que me hiciera dejar de pensar.. y ojalá supiera en qué pensaba él, porque él también parecía estar reflexionando con la música..

Mi vaso estaba casi vacío, el de él lleno.. sus ojos estaban tristes y me miraba sin expresarme nada.. cuantos quisiera yo que estuvieran ahí en lugar de él.. y cuantas quisieran estar en mi lugar.. pero ahí estábamos él y yo, nadie más.. y tanta gente el medio..

Estábamos tan cerca.. y a su vez parecíamos dos continentes separados por un inmenso océano..

Sin embargo algo pasó.. algo que no recuerdo cómo empezó.. cuando volví a mirar era mi vaso el que estaba lleno y el de él casi vacío.. mi cabeza estaba apoyada en su falda y estaba hablándole sobre un libro, totalmente compenetrada en la conversación.. y en ese momento lo miré y noté algo en sus ojos que me miraban fijamente, noté un destello de deseo, comenzó a acariciar mi pelo, desconcentrándome totalmente de mi relato.. me acariciaba de una manera dulce, de una forma lenta.. no se cómo mi mente empezó a imaginar sus caricias en otras partes de mi cuerpo, y comencé a desear esas caricias.. tanto, que lo acaricié yo.. fui con mi mano recorriendo su pierna desde la rodilla hasta muy cerca de su entrepierna.. él comenzó a acariciarme la espalda muy suavemente pero con su respiración un poco agitada, yo seguía con mi mano jugando a rodear su bulto pero sin llegar a tocarlo.. él con su mano en mi espalda comenzó a bajar y bajar lentamente hasta llegar a mi cola.. agarró mi cola en su mano como con un inmenso deseo de poseerme.. yo me dejé de jugar y agarré su bulto sintiéndolo erecto a través de la ropa..

Me enderecé, rocé mis labios por su cuello lentamente y fui despacio hasta su boca.. pasé suavemente mis labios por los suyos, sin besarlo, simplemente haciéndolo sentirme.. sentir mi calor, mi respiración la humedad de mis labios que querían besarlo.. y lo besé, con mis brazos alrededor de su cuello lo besé en la boca con todo el deseo en mi lengua que lo invadía, en mis labios que parecían como apurados..

Al principio lo noté sorprendido y llegué a sentir que no quería besarme.. pero enseguida, como si se despertara de pronto me besó bien profundo y se tiró encima mío, dejándome acostada, no se que hacíamos besándonos..

¿será verdad lo que siempre dijeron las amorosas de mis "amigas"? que no puedo estar a solas con un hombre atractivo conversando nada mas sin que pase nada? que soy una "come hombres"? será que tengo una sed insaciable? sed no se de qué.. ¿será por eso que es insaciable porque no encuentro lo que realmente busco? no lo se.. no lo sabía esa noche, pero sí sabía que era una hermosa noche como para desperdiciar ricos besos de un hombre sumamente atractivo sólo por pensar en estupideces..

Me estaba acariciando por debajo de la ropa, estaba besando mi cuello, su cuerpo se apoyaba contra el mío haciéndome sentirlo todo, mojándome toda, yo sentía todo su deseo y con mucha destreza me estaba excitando tanto.. pero tanto que yo no podía creer lo que me pasaba.. quería tener sexo pero no lo quería con él, como si no tuviera motivos suficientes para hacerlo, como si faltara algo importante.. pero que? amor? será que quiero enamorarme y hacer las cosas con sentido y no sólo porque se dan?

comencé a tratar de controlarme, de agarrar sus manos y alejarlas de mi cuerpo.. lo besé mucho mas lento y fui tratando de sacarlo de encima mio lentamente.. lo miré a los ojos por un momento como pidiéndole perdón por todo esto..

ahí estaba yo.. frenándolo.. diciéndole que me sentía mal.. levantándome y yéndome sola.. desperdiciando placer y compañía..

4/3/09

dos son compañía..

Él me ponía nerviosa..

Habíamos pasado una noche muy especial, lo que sentí con él fue algo mas allá de lo físico, no fueron sentimientos, claro, fue lo que con mis amigas llamamos química: como si nuestros cuerpos tuvieran un lenguaje aparte y se entendieran a la perfección.. sus brazos alrededor de mi cintura me generaban un calor inexplicable, sus besos me hacían arder en deseo.. nuestros cuerpos en la cama parecían danzar en una perfecta sinfonía de pasión..

Y todo eso había pasado en la peor de las noches, en una noche que no podía disfrutarlo porque me sentía mal, lo comparaba todo el tiempo, la culpa no me dejaba sentirme bien, y tanto alcohol hacía que no estuviera atenta en todos mis sentidos..

Pero habían pasado meses desde aquella noche y yo me lo encontraba con frecuencia en la casa de mi mejor amiga, merendábamos, mirábamos películas, comíamos pizza, charlábamos como desconocidos que empiezan a conocerse, y sin embargo yo no podía mirarlo a los ojos sin sentir ese calor que me recorría todo el cuerpo y me daban ganas de volver a acariciarlo y sentir sus besos..

Yo ocultaba mi deseo porque era bastante incómodo.. hasta que una noche pasó por mi casa a buscarme, yo obviamente quería, así que fuimos a su casa..

Estuvimos horas conversando, escuchando música, tomando unos tragos.. de repente golpearon la puerta y era un amigo, entró y estuvo un rato conversando y tomando con nosotros.. él miraba con cara de querer que su amigo se vaya.. pero bueno como el amigo había dicho que había ido de pasada nomas un rato antes de irse a un boliche.. ahí estábamos los tres, solos, conversando, tomando, escuchando música, y al margen todo eso él y yo nos mirábamos y esa mirada parecía transportarnos a un lugar donde estábamos solos y podíamos sentir ese fuego.. pero no estábamos solos por mas que nos quemáramos con las miradas profundas..

En cierto momento su amigo fue a la cocina, a buscar hielo creo.. yo estaba sentada en la cama y él se fue acercando, matándome de deseo con cada movimiento, con esa mirada que no sacaba de mis ojos.. llego hasta mi, hasta tenerme bien cerca, y lentamente me besó.. enseguida ese beso de lento pasó a impresionante, me mataban sus besos.. por un momento olvidé que no estábamos solos en la casa y le saqué la remera, quería sentirlo todo, quería acariciar esa piel hermosamente suave que tiene y comencé a acariciarlo y besarle el cuello, el pecho.. ardía en deseos de tenerlo.. él me sacó la ropa, dejándome sólo en ropa interior y me besaba, me acariciaba el pelo.. cuando me di cuenta su amigo había entrado al dormitorio y nos estaba mirando.. pero nosotros seguíamos como hipnotizados de pasión..

Él se puso detrás de mí, apoyando su miembro en mi cola, yo tenia el rostro torcido hacia atrás y nos besábamos en la boca.. entonces sentí las manos de su amigo en mis senos por encima del soutien.. y miré hacia delante para verlo a los ojos.. apenas nos miramos unos segundos y me besó, eran besos profundos, pero rápidos, de una notoria excitación..

Yo me sentía tan deseada, dos atractivos hombres tocándome, besándome, deseándome.. y me dejaba llevar, la música que sonaba..(electrónica) la luz negra que hacía resaltar mi ropa interior blanca.. todo aumentaba los sentidos.. se sentía tan bien.. hasta que nos desnudamos todos, me encantaba sentir sus besos, sus caricias, su piel.. me di vuelta quedando de frente a él y me la introdujo.. prendiéndome fuego por dentro.. mis gemidos eran tan fuertes.. estaba disfrutando enormemente.. su amigo me besaba la boca mientras él me penetraba.. y comencé a masturbarlo.. hasta que vio que no podía mas de excitación y empezó a intentar introducírmela por la cola, pero no lo estaba haciendo del todo y me pareció raro, entonces me di vuelta y lo miré, estaba otra vez todo blando.. así que lo saqué a él me di vuelta y me introduje la de su amigo en la boca, mientras él me la puso así desde atrás, inclinada como yo estaba, y me penetraba mientras yo hacía sexo oral.. cuando su amigo volvió a estar duro como antes la sacó de mi boca y volvió a tratar de introducirla pero otra vez no pudo.. él me dio vuelta, dejándome acostada y estando encima de mí comenzó a penetrarme con una fuerza y velocidad impresionante.. mientras tanto su amigo se vistió y se fue..

Nosotros seguimos haciéndolo toda la noche, disfrutando de nuestros cuerpos transpirados.. de ese fuego que nos despertamos mutuamente sin saber bien por qué.. de esas caricias y besos que me matan y que me hicieron llegar al orgasmo no se cuantas veces..