Él me encontró en un momento en el cual yo estaba destrozada.. me sentía sola, aunque estuviera rodeada de gente, me sentía equivocada, arrepentida, vacía... había perdido la voluntad, las ganas, los sueños... necesitaba un verdadero amigo, una ayuda.. él lo fue desde el primer momento, me escuchaba, me hacía reír, me aconsejaba, me rezongaba para que me diera cuenta de la cosas, me discutía para que le justificara mis ideas.. le devolvió las ganas a mi vida..
Nos conocimos una fría noche de mayo.. conversamos por tantas horas! nunca nadie había aguantado tanto conmigo las ganas de un beso, y aunque se lo aguantara por miedo, por timidez y por sus convicciones.. me encantó, me encantó que sea diferente, que me haga desearlo todavía más aunque no era esa la intención.. nunca nadie había esquivado con tal calidad mis indirectas de querer un beso y me hacía quererlo todavía más, pero no se lo dí, justamente porque quería que fuera diferente, porque me gustaba ese juego, de ponerlo más nervioso y a su vez ponerme más ansiosa yo..
Nos vimos una segunda vez, también en una fría noche, no mucho después de la primera.. fue otra vez una conversación de amigos por horas y horas con ese juego de ponerlo nervioso y hacerme la desesperada por un beso, aunque en realidad no lo quería, no quería terminar el juego y la charla.. me hubiera quedado más horas y horas pero siempre las circunstancias nos hacían marcharnos a cada uno de vuelta a su camino..
Llegó el tercer encuentro, una tercera noche fría de charlas y juego, y un rato antes de separarnos me lo diste.. me diste ese beso que tanto yo había pedido sin ir a buscarlo.. fue un beso en el que se notó demasiado tu nerviosismo y mi tranquilidad.. fue como el choque de un impulso, un beso sin el principio ni el final dignos de un buen beso.. pero fue solo el primero, luego de sonreírte y charlarlo probamos con un segundo beso, y fue mejor, aunque no tanto como el tercero.. en el tercero ya te relajaste, supongo que por dejarme tener el control, te dejaste llevar por mi intensidad y suavidad.. estuvimos un buen rato besándonos y acariciándonos por encima de la ropa, despertando esos deseos de quitarnos esa ropa y dejarnos llevar.. dejarnos llevar hasta satisfacer todos esos deseos recién despiertos.. pero otra vez el maldito tiempo marcándonos que las malditas circunstancias nos tenían que alejar..Nos vimos una segunda vez, también en una fría noche, no mucho después de la primera.. fue otra vez una conversación de amigos por horas y horas con ese juego de ponerlo nervioso y hacerme la desesperada por un beso, aunque en realidad no lo quería, no quería terminar el juego y la charla.. me hubiera quedado más horas y horas pero siempre las circunstancias nos hacían marcharnos a cada uno de vuelta a su camino..
Nos alejó sólo hasta la cuarta noche, que aunque también estaba fría.. fue tan diferente a las otras! no charlamos tanto, ni jugamos (ya que se había terminado el juego y hablar sobre el tema era un poco incómodo) tampoco nos besamos.. no al principio por lo menos.. fuimos al cine y a cenar, como si fuera una cita formal, pero no lo era.. y seguías nervioso, aunque yo no entendía por qué, supuse que serías nervioso nada más.. hasta que volviste a besarme.. y a acariciarme y a encender otra vez ese fuego.. de repente me propusiste irnos a tu casa, y yo no lo pude creer.. esa rapidez, falta de delicadeza, ese cambio brusco.. aunque lo deseara yo no quería que sucediera así.. tan en contra de ese chico que conocí el primer día.. ese que me había fascinado tanto y por el cual ocupaba mis pensamientos casi todo el día.. como decirte no hubiera sido ir en contra de mi misma, porque soy así, cuando algo me interesa mucho no puedo ser la que lo demora o lo pone en espera, aunque me encante que sea difícil, pero porque me la ponen difícil, no hacerla difícil yo, no puedo ir en contra de mis propias ideas aunque vea que las mismas me perjudican..
Fuimos a tu casa y seguimos besándonos en el sillón del living, hasta que me llevaste de la mano al dormitorio de tus padres, cuando me di cuenta de tus intenciones (porque hasta entonces es como que no lo quería creer.. no quería creer que lo quisieras así con poca magia.. tan frío por apresurado, como todas esas relaciones de las cuales yo quería escapar.. y ahí estaba escapándose el sueño de poder cambiarlo..) te pedí irnos a tu cuarto.. para que no sólo me recuerdes por ser la primera, quería que me recordaras cuando te fueras solo a la cama sin poder dormir.. que cerraras los ojos y me volvieras a sentir..
En tu cama se intensificaron tanto los besos y las caricias que pronto quedamos sin la molesta ropa.. sintiéndonos todo el cuerpo, en contacto con toda tu piel.. cada vez que los besos llegaban a una intensidad matadora me abrazabas tan fuerte, como para no dejar escapar ese deseo.. pero no se iba a ningún lado mi deseo, aumentaba todavía más cuando me agarrabas así de fuerte de la cintura.. se notaba tanto que estabas mas nervioso todavía que antes, que sentí que debía tomar yo la iniciativa para relajarte.. me puse arriba tuyo y jugué con el deseo hasta que la puse adentro y sentí que moría de placer, me encantaba moverme y no sólo disfrutarlo sino que notar con todo el cuerpo y los sentidos como era claro que también lo disfrutabas.. te pedí cambiar de pose, que te pusieras arriba mio conmigo de espaldas y me encantó volverla a sentir adentro estando así, lo hiciste demasiado bien para ser tu primera vez, me di vuelta y seguí disfrutando de tenerte encima mio, acariciándote la espalda, tu rostro, tu pecho.. volví a ponerme yo arriba hasta que llegaste, me encantó hacerte llegar.. nos quedamos acostados, desnudos, abrazados y yo sonreía al escucharte tan equivocado y preocupado pensando que había durado poco tiempo, que no había estado tan bueno y demás..
Llegó como siempre el momento de irnos, de alejarnos uno del otro, aunque esta vez fue para siempre.. al poco tiempo me pusiste excusas obvias (que no quise discutirte) para alejarte aún más y no volvernos a ver..
estoy tan segura que tu miedo no era la falta de experiencia, la timidez y la inseguridad.. apostaría a que desde el principio tenías miedo a amar.. y al conocer como yo era tenías miedo de que te lastimara.. pero no tienes ni idea cuanto me dolió que de tanto escucharme no supieras cuanto necesitaba yo amar, me dolió que pienses que sólo disfruto de los placeres sexuales y entonces no quiera enamorarme, son dos cosas tan distintas.. y la realidad es tan contrario a lo que piensas.. porque tomarme a la ligera el placer físico es lo que hace tomarme muy enserio los demás placeres de la vida, un abrazo, alguien que te escucha, que te da la mano.. esos detalles que llevan a enamorarte.. pero vi que nunca lo ibas a entender y eso me dolió todavía más..
Fuimos a tu casa y seguimos besándonos en el sillón del living, hasta que me llevaste de la mano al dormitorio de tus padres, cuando me di cuenta de tus intenciones (porque hasta entonces es como que no lo quería creer.. no quería creer que lo quisieras así con poca magia.. tan frío por apresurado, como todas esas relaciones de las cuales yo quería escapar.. y ahí estaba escapándose el sueño de poder cambiarlo..) te pedí irnos a tu cuarto.. para que no sólo me recuerdes por ser la primera, quería que me recordaras cuando te fueras solo a la cama sin poder dormir.. que cerraras los ojos y me volvieras a sentir..
En tu cama se intensificaron tanto los besos y las caricias que pronto quedamos sin la molesta ropa.. sintiéndonos todo el cuerpo, en contacto con toda tu piel.. cada vez que los besos llegaban a una intensidad matadora me abrazabas tan fuerte, como para no dejar escapar ese deseo.. pero no se iba a ningún lado mi deseo, aumentaba todavía más cuando me agarrabas así de fuerte de la cintura.. se notaba tanto que estabas mas nervioso todavía que antes, que sentí que debía tomar yo la iniciativa para relajarte.. me puse arriba tuyo y jugué con el deseo hasta que la puse adentro y sentí que moría de placer, me encantaba moverme y no sólo disfrutarlo sino que notar con todo el cuerpo y los sentidos como era claro que también lo disfrutabas.. te pedí cambiar de pose, que te pusieras arriba mio conmigo de espaldas y me encantó volverla a sentir adentro estando así, lo hiciste demasiado bien para ser tu primera vez, me di vuelta y seguí disfrutando de tenerte encima mio, acariciándote la espalda, tu rostro, tu pecho.. volví a ponerme yo arriba hasta que llegaste, me encantó hacerte llegar.. nos quedamos acostados, desnudos, abrazados y yo sonreía al escucharte tan equivocado y preocupado pensando que había durado poco tiempo, que no había estado tan bueno y demás..
Llegó como siempre el momento de irnos, de alejarnos uno del otro, aunque esta vez fue para siempre.. al poco tiempo me pusiste excusas obvias (que no quise discutirte) para alejarte aún más y no volvernos a ver..
estoy tan segura que tu miedo no era la falta de experiencia, la timidez y la inseguridad.. apostaría a que desde el principio tenías miedo a amar.. y al conocer como yo era tenías miedo de que te lastimara.. pero no tienes ni idea cuanto me dolió que de tanto escucharme no supieras cuanto necesitaba yo amar, me dolió que pienses que sólo disfruto de los placeres sexuales y entonces no quiera enamorarme, son dos cosas tan distintas.. y la realidad es tan contrario a lo que piensas.. porque tomarme a la ligera el placer físico es lo que hace tomarme muy enserio los demás placeres de la vida, un abrazo, alguien que te escucha, que te da la mano.. esos detalles que llevan a enamorarte.. pero vi que nunca lo ibas a entender y eso me dolió todavía más..




2 opiniones:
Rubia: primero que nada escribes muy bien.... no te conozco personalmente por suerte, porque tu relato que provoca que uno te imagine tal como te describis me obligaria a imaginarte y no seria algo simple ... Y ademas te felicito porque es un orgullo escuchar que una mujer goza por si misma sin querer acumular "leche" y sin vivir unicamente para eso. Es cierto y muy romantico lo que decis de que el placer sexual permite disfrutar y conocer otros placeres mas simples... pero los hombres no entienden eso.. para la mayoria de ellos (no digo todos)la vida es solo sexo y cuantas mas mujeres tengan como tarro para su liquido seminal mejor ! mas macho!!!!! ...Que lamentable pero ya van a caer de su pedestal podrido.... les queda poco de dominantes es inevitable que tienen que aprender mucho, solo que les falta querer amar para empezar aprender como y eso no es una cuestion de hombres.
OTRA VEZ RUBIA: SUERTE, ya vendra tu Romeo, y si no llega no es tu culpa tu eres demasiado libre, simple y gozadora ...sera por eso ...porque lo que mas se usa son mujeres sometidas, que no se tocan de la cintura para arriba y bien complicaditas..... ya llegara rubia...ya llegara
mujer de tus sueños: muchas gracias! y si yo espero que venga mi romeo, no tengo apuro igual.. y la verdad que es horrible sí como te juzgan mal pensando que porque te guste disfrutar lo sexual es lo único que te interesa y no se toman ni un minutito para conocerte realmente..
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