17/5/08

el deseo y la culpa..

Esa noche yo me sentía perdida, aunque estaba con mis amigas, aunque sabía donde estaba, era como que no tenía ganas de estar ahí.. cuando lo encontré me sentí bien, el sabía de ti.. y aunque yo me hacía la que no quería saber, era lo único que quería al hablarle.. él también parecía contento de verme aunque yo no le hablé mucho de ella.. nos separamos y nos volvíamos a encontrar, en cada encuentro estaba mas alcoholizado.. y cada vez halábamos más, de ellos, del amor, de las circunstancias de la vida, de cómo cada uno comprendía al otro aunque nos pasaran cosas diferentes..

Como la quinta vez que nos volvimos a encontrar en esa noche, nos vimos de lejos y sonreímos.. mi sonrisa era como diciéndole que me gustaba encontrármelo.. nos fuimos acercando despacio, mirándonos fijo, sonriendo y bailándole uno al otro, hasta que estuvimos tan cerca como para seguir hablando, pero esta vez no hablamos.. bailamos juntos, demasiado juntos, yo me di media vuelta, como para no mirarlo aunque lo miraba igual por encima de mi hombro, y acerqué tanto mi cuerpo! así, estando de espaldas hacia él, él me agarraba de la cintura y se mordía el labio haciendo un gesto con el que me pedía por favor no me hagas esto.. me puso de frente a él sólo para hacerme algo peor.. agarrándome fuerte de la cadera movía su cuerpo bien contra el mio, siguiendo el ritmo de la música.. de repente me dijo: "no podemos hacer esto" yo confundida le dije "¿el que?" sin darme tiempo a pensar que estaría pensando acercó tanto su boca a la mía, pero tanto! que pensé que no me daba ese beso para no sentir tanta culpa, aunque se moría de ganas y con eso ya era culpable, eramos culpables los dos, así que le dí el beso yo, o por lo menos tuve el impulso de dárselo porque apenas se tocaron nuestros labios él me sujetó mas fuerte de la cintura y me besó tan apasionadamente que cuando mi lengua tocó la suya sentí que me me moría ahí.. con mis brazos alrededor de su cuello y todo mi cuerpo contra el suyo ya no bailamos, nos besábamos de una manera desenfrenada hasta que paró.. yo me imaginé que fue por culpa, y en ese momento la culpa inundó todo mi cuerpo haciéndome sentir mal.. pero el había frenado para decirme: "vamos a un lugar mas tranquilo.."

Sin pensar en nada, y pensando en todo a la vez, lo seguí tomada de su mano.. fuimos a unos sillones en un rincón bastante oscuro, me senté encima de él y volvimos a besarnos sin control, pero esta vez también nos acariciábamos, me besaba el cuello mientras acariciaba mis senos por encima de la ropa, yo acariciaba su entrepierna mientras mi lengua jugaba con el lóbulo de su oreja.. estuvimos tanto tiempo así, yo pensé que no iba a poder más, deseaba tanto estar a solas para que con sus dedos me sintiera así de mojada como estaba.. y aunque se notara en mi respiración y en la suya, aunque con mis manos notaba su excitación, yo deseaba verlo, sentirlo con mi boca, con mi lengua, sentirlo bien adentro..

Como si leyera mis pensamientos o no aguantara más los suyos.. se levantó, me llevó de la mano hasta la puerta y me dijo: "¿vamos a mi casa? tu decides.." ahí en ese momento me puso a mi la responsabilidad de ser la culpable, si no me lo hubiera preguntado hubiera ido, pero su pregunta me hizo reaccionar, me hizo pensar en lo que hacía horas yo trataba de no pensar.. y aunque me moría por decirle que si, le dije no.. me dijo está bien y volvimos a otro sillón no tan oscuro.. nos abrazamos y me dijo que no se lo contáramos a él.. yo le pregunté si estaba seguro, le dije que yo se lo iba a contar a ella.. me volvió a decir que no le dijera nada, yo le pedí que si algún día quería contarle me avisara, aunque en el fondo sabía que no sucedería.. era obvio que él se lo iba a contar y era conmigo con quien se iba a enojar al enterarse..

Volvimos a besarnos aunque ya los besos eran secos, con tanto gusto a culpa que me sentí bien cuando se despidió y se fue, dejándome ahí sola y pensando.. todo el tiempo pensando.. estuve meses así.. hasta que te enteraste, te enojaste, y mi orgullo por haberle dicho que no fue tan en vano y ridículo en ese momento, que me hizo desear haberme ido con él.. como lo deseaba en su momento..

2 opiniones:

Avanti Morocha dijo...

a los deseos hay que hacerles caso, es mejor arrepentirse por lo que se hizo que por lo que no nos dio el cuero por hacer

ojala que tu segunda oportunidad este cerca en el tiempo

besos

ilegalmente rubia dijo...

morocha: estoy muy de acuerdo contigo, como dice una canción que me gusta: "sólo se arrepienten los cobardes".. porque bueno uno no debe arrepentirse de lo que hizo.. por lo menos se animó y probó, aunque te hayas equivocado, pero no te quedaste ni con las ganas ni con la intriga..

yo me quedé con las ganas y la intriga pero bueno, tal vez tenga una segunda oportunidad pronto sí..

besos