6/9/09

el arte del destino...

A él lo conocí de casualidad. Es el amigo de un amigo, pero yo no lo conocía. Un día fui a visitar a mi amigo de sorpresa y estaba él... Apenas lo vi me pareció lindo, morocho, ojos verdes... Pero apenas lo escuché me encantó, es de esas personas demasiado simpaticas, alegres, inteligentes... Estaban hablando sobre arte entre ellos. Tan interesante era la conversacion que yo los escuchaba sin interrumpir, hasta que él notó mi silencio y comenzó a contarme que hacía cuadros, dibujaba y pintaba. Me explicaba sobre el significado de los colores, que era lo que estaban discutiendo. Habian impreso unos folletos y no se ponían de acuerdo con las muestras... Yo estaba encantada con él... y ellos estaban muy concentrados en su tema...

Cuando él se fue y quedé a solas con mi amigo, me dice: ¿que te pareció? Pero antes de llegar a contestarle me vuelve a preguntar: ¿qué te parece para presentárselo a tu amiga la morocha? Yo le respondí que me parecía bien, sin contarle que me había encantado para mí.

Pasaron los días y ellos se conocieron. Salimos los cuatro a cenar y fui notando lo encantada que estaba ella con él, más los comentarios que me hizo cuando fuimos al baño... Yo seguía sin decir nada de cuánto me gustaba a mí... y esa noche al irnos cada uno a su casa ellos dos se fueron juntos...

Al otro día ella pasa a visitarme para contarme los detalles de su noche con él. Yo pensaba que iba a sentir envidia, pero resultó que terminaron mal, se habían puesto a discutir hasta que se dieron un beso y discutieron todavía más. Yo me reía porque eran bastante cómicos los detalles de la discusión, pero ella estaba furiosa, diciendo que era un idiota.

Cuando hablé con mi amigo, me contó otra versión de los detalles cómicos, pero el final era más o menos lo mismo... él decía que ella era una tarada.

Pasaron los días y volví a cruzármelo de casualidad, hablamos un montón sobre nuestras vidas, sobre lo que pasó con mi amiga... y volvimos a hablar de arte y de sus cuadros y me ofreció mostrármelos algun día, llevándome a su casa.

Al tiempo volvimos a hablar y coordinamos la exposición de arte para el día siguiente. Me llevó a su casa y me fue mostrando todos los cuadros del living, los del pasillo, los de la escalera y finalmente los de su habitación... mientras yo miraba muy concentrada los detalles, los colores, me fascinaba, las formas, el rojo y negro sobre el lienzo blanco, el azul trazado en imagenes increíbles... Él ponía cosas dentro de una mochila, pero no le presté atención. Cuando terminé y él se me acercó le dije cuánto me encantaban sus cuadros, aunque las palabras me parecían insuficientes. Él me agradeció y me propuso salir a caminar, a apreciar la hermosa noche.

Estaba realmente hermosa la noche, el cielo estrellado, no hacía ni frío ni calor, era ideal para andar caminando al aire libre. Fuimos a la playa que estaba a pocas cuadras de su casa. Sacó un acolchado de la mochila y lo puso en la arena para sentarnos encima. En cuanto nos acomodamos me besó. Me besó suavemente, como acariciando mis labios con los suyos... a su lengua la fui sintiendo tímidamente, hasta que la sentí toda dentro de la boca, dominando a mi lengua que era ahora la tímida... y cuando estaba totalmente perdida en ese beso, tan rico que parecía eterno, se aleja un poquito de mis labios para decirme que yo le encantaba desde el primer día que nos vimos... yo no le dije nada, sonreí y me entregué a su cuerpo, lo acaricié, lo besé y volví a perderme entre sus besos, sus gemidos... lo hicimos toda la noche por debajo del acolchado, fue tan romántico, pero tan salvaje de a ratos que nos llenamos de arena... y nos dormimos.

Me desperté en sus brazos con el sol radiante sobre nosotros. Él seguía dormido y no pude evitar pensar en por qué me callé desde el principio, pero pensaba también en cómo las cosas al final se terminan dando, no importa tanto si me callo o lo digo. ¿O sí importa?

8 opiniones:

Lolita y El Profesor dijo...

No, la verdad, no importa.
Importa vivir esa sensación de despertarse en la playa, cuando sale el Sol, arrebujada.
Mis respetos

El Profesor

Gastón dijo...

Lo importante es romper con el mito de la incomodidad de la arena

ilegalmente rubia dijo...

profesor: sí es cierto, lo importante fue ese lindo momento :)
saludos

gaston: uf! la gente que se queja de la arena no sabe disfrutar, incluso cuando llegas a tu casa y se te caen los kilos de arena del pantalon sonreis, por lo bien que la pasaste :P

hsm1967 dijo...

la arena es lo de menos..rubiecita todo lo que se te acerca se derrite ante tanta sensibilidad y candor los que te seguimos hace tiempo lo sabemos besos y cuidate.

Rubén Darío dijo...

Me alegra que por fin, entre mantas y arena hayas encontrado quien hiciera de tu cuerpo una escultura de orgasmos continuos.. te merecias desde hace varios relatos un feliz final.
A los 19 fue mi primera noche de arena....
estuve una semana sacandome arena del cabello, pero valio la pena.
Dos besos y mas...
Darío.

Unknown dijo...

es jodido cuando raspa la arena...bbrrrbbrbrbrr!!!!

No importa decilo cuando sucede, el tema es cuando No sucede...a´hí si importaba expresarse. No hay respuesta absoluta, cada circunstancia requiere distintas formas de proceder...sino la vida seria muy fácil y aburrida

Anónimo dijo...

Rubia, no importa!!!


Saludos!

ilegalmente rubia dijo...

hugo: muchas gracias sos re tierno :)
besos candentes :P

darío: sí es cierto, es uno de los pocos con finales felices jaja
a mi la arena no me molesta
tres besos y mas...

pi: es cierto no hay respuestas asolutas, pero bueno me parece mal callarse, aunque todo depende :P

jasvi: jaja bueno mejor si no importa
besos!